El teletrabajo ha transformado por completo nuestra relación con el entorno laboral, pero también ha abierto nuevo debates jurídicos. Uno de los más complejos y esperados era determinar qué ocurre cuando se sufre un percance de salud grave en el hogar durante la jornada.
Recientemente, el Pleno de la Sala Social del Tribunal Supremo ha dictado una sentencia revolucionaria: considera accidente de trabajo el infarto de miocardio sufrido en su domicilio por una teletrabajadora que contaba con un horario laboral flexible.
Con esta resolución, el Alto Tribunal revoca la decisión previa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), el cual había calificado el fallecimiento como un accidente doméstico al considerar que no se había demostrado que ocurriera estrictamente en horas de trabajo.
A continuación, analizamos las claves de esta sentencia y por qué cambia las reglas del juego en la protección de los trabajadores a distancia.